Dulces abrazos que cubren mi piel, saboreando el tacto de tus dedos; los sentidos plenos, llenos, perdidos en la dulzura del momento.
Miradas huidas y encontradas, vaivén desenfrenado, unidos por la pasión y el deseo, viajando a lugares inexplorados.
No hay ganador, ni vencido, no hay lucha, ni batalla, ni drama, ni angustia, sólo pasión, latiendo sin freno.
La imagen está tomada de internet y desconozco quién es su autor.
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