A ella le llaman Brigitte, a mi me dicen Brigitte
A ella le llaman Brigitte, a mi me dicen Brigitte
A cuanto las medias, las medias horas de placer,
A cuanto las medias, las medias horas de placer...
Los prevaricadores tienen las piernas torcidas. Sí, sí, como lo oyes. Todo tiene su explicación y, en este caso, la vamos a encontrar en la etimología. En nuestra lengua, prevaricar es adoptar una resolución injusta a sabiendas. Esto es un delito, pero además se trata de un delito que no puede cometer cualquiera. Está reservado a autoridades