Si quieres saltar, tendrás que tomar impulso y alzar los dos pies del suelo a la vez… No hay otra. Al igual que en la vida, cuando de verdad deseas ganar, has de ser capaz de tomar riesgos sin miedo.
O aprender a lidiar con él, mejor dicho, porque el miedo, amiga, nunca llega a desaparecer del todo… Con suerte, se convierte en excitación, anticipación o mariposas revoloteando por tu estómago. Para que así sea, solo necesitas cambiar de actitud 😉 Transformar el miedo
A la hora de aprender a t
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