A veces no se trata de la distancia, de los recuerdos, ni de las fotos que tienes con una persona, a veces solo se trata de uno mismo.
Esto le sucede a Rebecca, con tan solo 21 años vive sola en un departamento pequeño, su familia se encuentra a miles de kilómetros de ella y en su trabajo todos son unos idiotas, pero cuando se encuentre en su tediosa y rutinaria vida, envía una carta, que cambiará muchas cosas.
En un mundo donde la tecnología acapara todos los ámbitos de una rutina diaria y surgen las cartas, donde no te avisa si tu mensaje ha sido leído o está escribiendo, pero las cartas se vuelven mejores que un like en instagram o un whatsapp.
¿Serán capaces de seguir enviando cartas o necesitarán más?
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