Imagen tomada de la red La oruga no tiene tiempo para pararse a temer lo desconocido pues vive sumergida en el ahora y así cuando llega la transformación (metamorfosis) en mariposa se deleita estrenando sus nuevas alas, su nueva composición, el artificio que le ha dado color y la oportunidad de demostrar su belleza y amanecerse. Síguela en su magistral vuelo, la coincidencia ante tu mirada
All rights reserved