Se van apagando las llaves del pienso, se escucha el silencio, que duerme el cerebro, ya partes aisladas, en un mismo cuerpo, ya piezas redondas, de un puzle derecho.
Comienzo del viaje, alzamos el vuelo, sin mapas ni guías, ni ropa o dinero, son innecesarios en este universo, donde solo existen, los “ecos” del tiempo.
Mis pies en mi nube, mis ojos abiertos, mirando mis ojos, ventana a mis miedos, mis dudas, mi historia, mi amor, mi deseo, mi sol y mis astros, en giros perfectos.
Estiro lo
Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 4.0