Sigue… El mar se mueve solo en el exterior, en la superficie! Pero cuando internamente, en el corazón, a veces, hay dolor o sufrimiento, en la superfície, nuestro comportamiento se hace duro, inflexible y, a veces, intolerante con nosotros mismos y con los demás! Eso nos priva de la placidez de la profundidad del mar… y de nuestra Alma, siempre serena! Cuando, en cambio, en nuestro corazón hay amor, nuestro caracter se hace flexible, tolerante [...]
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