Dos meses y pico soñando con una princesa dormida.
Sus ojitos cerrados, que será de mi vida;
cuando se despertara yo allí no estaría,
nubarrones de mayo de los que llueve espinas.
Despacio pasaban las horas cuando ella no estaba a mi lado.
Esas ganas de tenerte, de acariciar tu pelo,
tú siempre indiferente, mirando en otro cielo
estrellitas fugaces que sólo caen al suelo.
De nuevo te volví a ver; creía que iba a ganar.
Esa noche sabía que sería especial,
algo en mí me decía que no iba a ser normal,
lo que no suponía fue su triste final.
Y esa noche mi corazón lágrimas de Jack Daniel's lloró;
impotencia ante la escena, miraditas que envenenan;
destrozaste mi ilusión, la esparcí por las aceras.
Y ahora apenas me acuerdo de tí, no busco ya nada de tu corazón.
Sueños rotos perdidos que dejé en el camino,
esperanzas truncadas, frustraciones contigo;
los caprichos ocultos de un oscuro destino.
Y esa noche mi corazón lágrimas de Jack Daniel's lloró;
impotencia ante la escena, miraditas que envenenan;
destrozaste mi ilusión, la esparcí por las aceras.
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