O, lo que es lo mismo, autopublicándonos, que es casi la única alternativa que nos queda a los autores noveles para ver nuestro libro impreso (la otra alternativa es tirarnos por un precipicio, pero eso no va a solucionar nada, podéis creerme).
Los seguidores habituales del blog habréis notado cómo ahora sigo estando desesperada, pero al menos ya tengo mis novelas publicadas, lo que da una gran satisfacción personal, aunque dinero, no mucho... al menos de momento. Dicen que es cuestión de pacie
All rights reserved