SIENTO POR TI AÑORANZA ©
Siento por ti... añoranza
y eres, sin intención,
abrigo de mi esperanza
y prenda de mi ilusión.
Y ¡qué soledad tan dura
que siento si estoy sin ti
viviendo la vida pura!
Acaso... mejor morir.
¿Qué piensas hacer sin mi?
Es fácil de adivinar.
Tú no me quieres a mi
y tú quieres claudicar.
Digo muchas tonterías
cuando pienso en nuestro adiós.
También sueño que algún día
me devolverás tu amor.
Tu nombre perdura en mi
como eco repetido,
aunque no me gusta oír
decirte que yo me he ido.
Sabes que todo no fue
respuesta de un solo día.
¿Qué harías si digo: "Ven,
regenera mi alegría?"
Por Marc siento... añoranza
y es él, sin intención,
abrigo de mi esperanza
y prenda de mi ilusión.
¡Y qué soledad tan dura
que siento si estoy sin él!
Es mi vida, mi locura,
mis pasiones y mi miel.
¿Qué educación le darás?
¿Lo ves factible tú sola?
Acaso tú ganarás;
acaso llegó tu hora.
Quiero tanto yo a mi hijo
que jamás se quiso así
y, aunque sin rumbo fijo,
mi amor también va por ti.
Tu nombre perdura en mi
como eco vulnerable.
¿Acaso tu amor yo fui?
Tú sigues siendo adorable.
Sabes que todo no fue
el destino de la vida.
¿Qué harías si digo: "Ven,
vuelve a ser tú mi querida"?
Ana, tu nombre siento
como símbolo perdido
que, a pesar de mi intento,
mi corazón ha partido.
Nuestro hijo, nuestro Marc,
es fruto de nuestra unión.
¡Que él nos enseñe a amar!
¡Que nos enseñe a los dos!
José Ramón Félix de la Rosa
23 de enero de 1983
© Todos los derechos reservados
All rights reserved