Encinas
Thriller policiaco
Encinas es el relato de los años más salvajes del terrorismo de ETA, el tiro en la nuca, las bombas, las viudas, los huérfanos, las treguas, el odio; años en los que las heridas de metralla se acumulan en el corazón de todo un país que se desangra a chorros por el terrorismo.
Luis Encinas (31) es un policía extremeño que se traslada al País Vasco para convertirse en escolta privado. Luis no tiene nada que perder, su mujer y su hija fallecieron hace un año en un accidente de tráfico; su proyecto de vida dio cinco vueltas de campana antes de caer hecho añicos. Su único interés es ahorrar dinero, mucho, todo el que pueda, e irse a vivir a otro país y empezar una nueva vida.
En el País Vasco el primer protegido de Encinas es un concejal del PSOE. Encinas va con él a todas partes, conoce a su familia, respira el mismo aire y el mismo humo tenso del terrorismo que su protegido, recibe las mismas miradas de odio y siente la misma guillotina, siempre a punto de caer.
Tras siete meses trabajando para él, revisando los bajos de su coche, viendo su chaqueta gris recién planchada y su nuca al descubierto, dos etarras, de unos veintipocos años, asesinan a su protegido y a Íñigo, su hijo menor de 4 años, delante de sus narices.
La lucha de Encinas cambia, deja de ser escolta y empieza a hacer la guerra por su cuenta. Necesita encontrar y acabar con los asesinos de su protegido. Es una carrera: o mata, o muere.
Debajo de las encinas duermen los sueños de paz y de tranquilidad de muchos, pero también, a su lado, agazapadas, esperan las balas que en algún momento irán a parar a la nuca de alguien; y a su lado, aunque no las vemos, hijas de puta, parecen dormidas, reposan las bombas que un día se colocarán en los bajos de un coche, en un sitio público, metralla que mandará por los aires a tres, cinco, veinte personas, metralla que seguirá desangrando al país.
Luis Encinas lo sabe, las balas le han rozado, ha olido el plomo y no va a parar hasta que no le paren.
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