Para empezar, os presentaré a Kira, una perrita de raza bichón maltés, pelo largo blanco y suave si saben cuidarlo con delicadeza.
Dulce y bonita para los ojos de todo aquel que la ve por fuera, sin embargo, detrás de esa fachada, su vida ha ido en picado, llegando a ser un completo caos. Desde el negocio de los escaparates hasta las calles más embarrizadas de París.
Según ella, pensaba que tener pedigrí no es tener suerte como todos creen, hasta que lo conoció a él, y es que Kira no fue la única en hacerlo.
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