Ah, noviembre, cargado de lluvia, frío, oscuro, heraldo de la tristeza, que traes bajones anímicos y ganas de quedarse en la cama soñando con días cálidos y alegres, llegas sin cambios, sin novedades que me alegren el alma, sin noticias que me devuelvan la ilusión. Recuerdo un tiempo (muy lejano, cierto) en que la tristeza no era un obstáculo para mis Musas, en que la lluvia nos inspiraba, en el que no importaba que mi única compañía fueran un gato negro y un unicornio plateado, porque las palab
All rights reserved