Venía a contarte que no tengo más vidas que esta mía, que quise darte y no tomaste.
Que no tengo más tiempo que éste, que era tuyo.
Tiempo para aguardarte.
Tiempo que no paraste...
Y sin parar, se pasaron los días, los meses... ¡conté hasta años!
y, sin darme cuenta, alguien agarró mi mano,
quedándose con su calor,
el que era tuyo y no acunaste.
Con aquella historia que no aceptaste...
Venía a contarte que te he perdonado,
Que no cupo nunca rencor o venganza,
Que hoy ya tengo un amor a
All rights reserved