Quiero que recuerdes, Toñi, eternamente este día; que lo recuerdes con gozo, con amor, con alegría. Piensa que esta vida es el comienzo de otra vida. Tu soltería se fue porque has sido requerida. José llamó a tu puerta y en abrirla no dudaste. Mas déjala siempre abierta; que vuestro amor no se manche. Mi hermanito te ha elegido para formar un hogar que esté lleno de un gran verbo, ¡bendito verbo!, el "amar"....
Esta poesía fue uno de los pocos encargos que me atreví a hacer. La tenía que leer el padrino, quien se convertiría en cuñado de la novia después de la boda, y éste fue quien me la encargó. No acostumbro a hacer encargos. Suelen salirme forzados. Pero esta me gusta y por eso la firmo, publico y comparto. Poesía realizada en 1990
All rights reserved