Ilustración realizada por Edysha.
Había una vez un mundo donde la obscuridad lo absorbía todo, sin embargo, si fijabas la vista, podías descubrir que entre toda esa opacidad emergían pequeñas luces titilantes que luchaban por sobresalir a través de aquella sempiterna negrura. Eran invisibles para el mundo pero ostensibles para aquellos ojos que querían ver. Bombillas de miles de tamaños y colores, velas, lámparas, farolas y farolillos, linternas e, incluso, pequeñas cerillas que se afanaban p
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