Opulento, poderoso con su VISA
Va mi tierra mal labrada,
para pocos bien nutrida,
y para muchos, nada crecida.
¡Día tras día más enredada!.
¡Va el ánima indignada,
impotente, consumida...
a hierro ardiente aguerrida,
esperanza e ilusión apagada!.
Por mucho que el alma llora,
la avaricia va y nos sisa,
el pobre, rompiendo hielos,
olvidado...en ellos Mora.
Opulento, poderoso con su VISA,
lloraduelos, rasgando cielos.
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