Caro es un muchacho con pocas luces mentales pero con un corazón brillante, que transita su primer guardia nocturna como aprendiz de tanatopraxia, el arte de embellecer cadáveres. Tras quedarse solo en la casa funeraria encuentra a Dalia, una anciana no vidente que ha despertado tras un episodio de catalepsia. Luego del susto inicial, comienzan a conversar y Caro descubre que Dalia no solo es ciega, sino que no sabe que estuvo a punto de ser “preparada” como cadáver para su propio funeral. Sin saber como manejar la confusión, Caro intenta apalear los olores propios de la sala de tanatopraxia para que ella no se entere donde ha despertado, pero accidentalmente provoca la pérdida de consciencia de Dalia. Desesperado por la situación de haber encontrado viva a la anciana y creer haberla matado, Caro se la lleva del lugar y la atiende en su propia casa, un derruido caserón repleto de basura personal. Dalia despierta más confundida aún. Caro intenta pensar como salir de la situación mientras conversan, hasta que descubre algo que complicará aún más las cosas: Dalia cree haber trascendido al paraíso. Caro comenzará a acondicionar la casa para no romper al ilusión de la anciana, respondiendo a sus exigentes preguntas y deseos, mientras planifica como salir del aprieto. Cómo si fuera poco para los nervios de Caro, llaman por teléfono para saber donde está él y el cadáver que velarán ese mismo día. Su tutor, Pedro, y el dueño de la funeraria, Rabigner, se hacen presentes en su casa buscando respuestas, descubriendo un panorama fantástico: la anciana secuestrada no solo está viva sino que también se encuentra feliz, claro, sin poder notar que se encuentra en medio de un basural. Mientras se suscita una acalorada discusión, a sus espaldas Dalia usa el teléfono para enviarle un último mensaje a Demian, su nieto, con quien ha estado enemistada toda la vida. Para peor, llega un Comisario junto a Demian, quien solo estaba interesado en tomar por herencia lo que era de su abuela, y para quien la noticia de que está viva le cae muy mal. La trifulca se arma, y en ella, el celular de Demian cae al suelo, marcando accidentalmente el “correo de voz”, desde donde comienza a escucharse el mensaje que ha dejado Dalia despidiéndose. Mientras todos pelean, Dalia cree estar en condiciones de pasar al “más allá del más allá”, y mientras sus luminosas palabras se escuchan desde el teléfono, inicia su ascenso por la escalera que la lleva a un alto ventanal y por donde entra de lleno el sol del amanecer.
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