Quién de nosotros no hemos conocido a alguien que, a pesar de parecer tenerlo todo, un buen trabajo, unos ingresos buenos, hasta tirando a altos, incluso una familia bien avenida, es un insatisfecho crónico, nunca está contento y es un agonías. No para de lamentarse de qué mal está todo y de que nunca “le llega”, que hay más mes que dinero, que “no hay derecho”. Algunas de estas personas, agotadas de tanta negación, no quieren seguir así, y hacen algo al respecto. Empiezan a leer sobre temas eco
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