Siempre he sido republicano. No republicano furibundo, como si una república, per se, fuera a salvarnos de nada, sino, simplemente porque en el siglo XXI (incluso en el XX), las monarquías son una reliquia de un pasado demodée. No es lógico, con una mentalidad moderna, que por el hecho de pertenecer a una concreta familia -y, en ésta, dentro de un determinado orden de nacimiento y, a veces, incluso de sexo- se tenga derecho nada menos que a regir un país; y más absurdo aún que se ocupe semejante
Creative Commons Attribution Non-Commercial Share Alike 3.0