Este libro está dedicado a las personas que han peleado batallas en silencio, a las que han
llorado después de caer, a las que se han sentido sucias, confundidas, partidas por dentro y
cansadas de repetir lo mismo mientras por fuera intentaban seguir pareciendo fuertes. Está
dedicado a ti, que quizás durante mucho tiempo no supiste ponerle nombre a lo que te estaba pasando, que pensaste que eras el único, la única, que cargaba con esa guerra escondida, y que llegaste a sentir que nadie podía entender la profundidad de tu lucha sin juzgarte o sin simplificarte.
Está dedicado a quienes fueron arrastrados por deseos desordenados, por vacíos
emocionales, por heridas viejas, por relaciones que dejaron marca, por pactos que nunca
entendieron, por puertas que abrieron sin saber cuánto daño podía salir de ahí. A quienes
confundieron intensidad con amor, placer con refugio, cercanía con pacto, y terminaron
descubriendo demasiado tarde que no todo lo que se siente fuerte viene del Padre. También
está dedicado a quienes no cayeron una sola vez, sino muchas, y aun así en medio de su
vergüenza no dejaron de desear libertad.
Lo dedico a los que fueron abusados, manipulados, hipersexualizados o expuestos
demasiado temprano a una distorsión de la intimidad que les robó inocencia, claridad y
diseño. A los que crecieron con hambre de afecto y terminaron usando el cuerpo como
idioma para pedir amor, validación o presencia. A los que dieron acceso a personas que
nunca debieron ocupar ese lugar, y todavía están intentando entender por qué ciertas
conexiones no se rompieron tan fácil como parecía. A los que llevan años tratando de cerrar
por dentro lo que por fuera ya terminó.
All rights reserved