Habían pasado nueve años desde la última vez, nadie lo diría por la manera en que se buscaron, mismo lugar, misma emoción, personas diferentes. Se reconocieron en aquel abrazo, con aquel olor tan peculiar que inmortaliza un pasado reconfortante, cómodo y al finalizarlo comprendieron el porque del tiempo.
Sentándose en la misma mesa se admiraron en silencio, comprendiéndose de nuevo. Las palabras se apisonaban por el miedo de verse envueltas en simpleza. Suspiros, movimientos de mano que rozab
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0