Érase una vez un niño que por su cumpleaños, justo antes de soplar las velas y siguiendo la antigua tradición, pidió un deseo.
“Quiero tener una bicicleta de mayores, quiero tener una bicicleta de mayores” pensó mientras las ocho velas se apagaban.
El genio de los cumpleaños recibió la petición del niño y, tras analizarla con detenimiento, resolvió favorablemente y escribió en su registro de deseos:
“Deseo concedido. El niño tendrá su bicicleta sin ruedines.
Firmado, el genio de los cump
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