Azarbes de cieno
sonde se salva la apariencia.
Ya va quedando menos
de todo lo que vivimos...
caminamos por los restos
que los carniceros han dejado.
Colgando, de las agujas de un iceberg
en espera de caer,
en el culo, de un pozo helado.
Insomnes por callejones fríos,
de un pueblo en desecho,
sobre cristales rotos.
Babeando las sobras
que los enviciados han dejado.
Van con lo puesto... ropas sudadas,
desechos del estafador...
¡Vena gangrenosa,
que corre por el brazo del florecimiento!.
Azarbes de cieno,
donde se salva la apariencia,
donde sus ingresos se multiplican,
de pan dulce, tras su balance,
de le quito y me pongo...
Deambulan mis hermanos
como si fuera noche,
sin domicilio ni brega,
y tal vez...sin resolución.
Carmen Silza
Creative Commons Attribution 3.0