No llegué para enseñarte lo que ya aprendiste sola,
ni para ocupar espacios que tu historia ya acomoda.
Te vi firme, decidida, sin pedir explicación,
con el mundo entre tus manos y equilibrio en el corazón.
No quiero ser quien te quite tu vuelo,
quiero ser viento que sume a tu cielo.
No vine a rescatarte, vine a caminar contigo,
a construir despacio lo que soñamos vivo.
A tu altura quiero amarte, sin competir ni imponer,
admirando la mujer que aprendió a renacer.
No busco ser tu dueño ni cambiar tu dirección,
quiero ser el que acompañe tu visión.
Porque amar no es detener lo que tú eres ya,
es sumar mi vida a tu libertad.
Sé que sabes levantarte sin depender de nadie,
que aprendiste a ser refugio aun cuando nadie abrace.
Pero incluso los valientes también saben compartir,
y el amor no debilita, cuando es sano hace crecer.
No quiero apagar tu independencia,
quiero ser paz dentro de tu fuerza.
No vine a rescatarte, vine a caminar contigo,
a construir despacio lo que soñamos vivo.
A tu altura quiero amarte, sin competir ni imponer,
admirando la mujer que aprendió a renacer.
No busco ser tu dueño ni cambiar tu dirección,
quiero ser el que acompañe tu visión.
Porque amar no es detener lo que tú eres ya,
es sumar mi vida a tu libertad.
Puente
Que tu brillo nunca pierda intensidad,
que tu esencia siempre tenga su lugar.
Si decides compartir tu camino,
prometo respetar cada destino.
Parte Final
A tu altura quiero estar, sin robar tu protagonismo,
ser abrazo cuando quieras, no cuando lo imponga el ritmo.
Un amor que no limite lo que sueñas lograr,
sino el impulso que te anime a volar.
No vine a cambiar tu forma de vivir,
vine a elegirte… y crecer junto a ti.
All rights reserved