En el aprendizaje de cuidarse uno mismo, se tienen que encontrar momentos que permitan desconectar de la rutina diaria. En soledad o compañía. Puede servir cualquier afición (un deporte, la lectura, la música, el baile, un viaje...), lo importante es que se sienta ese momento como algo propio, que dé fuerzas para afrontar el día a día. No importa tanto la cantidad, como la calidad de esos instantes. A veces un simple café, un paseo o un momento de relajación es suficiente, es la sensación de sen
All rights reserved