Un cuento rimado para contarle y cantarle a los más pequeños de la casa.
Además de su ritmo y musicalidad, la historia nos invita a interactuar y jugar con los niños y las diferentes partes del cuerpo, a través del tacto suave, las cosquillas y los besos.
Una forma divertida de enseñarles maneras distintas de mostrar cariño o dar besos a los demás. Desde los sutiles besos de mariposa que hacen suaves cosquillas con las pestañas; pasando por las ruidosas y divertidas pedorretas; los graciosos besos de esquimal nariz contra nariz; los besos voladores, esos que pueden utilizarse cuando no nos apetece dar un beso en la mejilla a alguien; los mordibesos, que surgen de ese instinto que a veces tenemos los padres de querer comernos literalmente a besos a nuestros bebés, o el beso sándwich, un beso amoroso en el que el peque queda atrapado por los besos y abrazos de mamá y papá.
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