En este ejemplar de «Mujeres al borde del abismo» es hora de tomar una decisión de rever todas las posibilidades.
Realmente es momento de saber qué quiero hacer con mi vida, si quiero hundirme y llegar a padecer el infierno o tratar de escalar con las últimas fuerzas, desgarrándome las manos hasta perder la carne y viendo mis huesos, deseo subir y respirar.
Por primera vez respirar mi vida, tomar una bocanada de aire y masticar recuerdos y latir esperanza…
Subir de este lugar hasta escalar lo más alto de mi vida que valga la pena para continuar, para luchar.
Debe haber gente que me rodea y me quiere, simplemente, estoy tan mal que no los veo.
A sacudirme los dolores, a limpiar las rodillas de lodo de los demás, y a ponerme de pie con vistas a un nuevo comienzo.
Mi meta es salir de este hedor, dejar el hastío atrás y tomar el valor de luchar contra lo que y quien se me presente, esta es mi vida, de nadie más, si no la vivo nadie la vivirá por mí.
Mirarme al espejo y ver qué quedó de mí, qué despojos puedo rescatar y cómo curar las heridas y zurcir mi piel para vestirme nuevamente de mí.
Soy la persona más importante de mi vida y si no me amo, no podré amar a nadie, si no me respeto, nadie me respetará, es hora de tomar el viento de años anteriores acumulados y no vividos, es hora de arrancarme las espinas del rosal y disfrutar de las rosas, de su color, de su perfume y de su suavidad.
NADIE PODRÁ AYUDARME SI NO ESTOY DISPUESTA A AYUDARME Y PERMITIR QUE ME AYUDEN.
Al abismo donde nos empujan constantemente, es dolor a la máxima potencia, donde saben que esas heridas son provocadas por la sal de las palabras y que no se curan. Dicen que el buey solo bien se lame, empecemos a lamernos, para limpiarnos, para cicatrizar y para que esas heridas reforzadas por tantas heridas y cicatrices, unas sobre otras, este buey jamás se entregará, luchará hasta que no haya más posibilidades.
Es hora de empezar a sacar la fiera de adentro para luchar por nuestra vida y por quienes a pesar de todo estuvieron a nuestro lado y fueron invisibles a nuestros ojos.
Siempre tenemos una oportunidad para mejorar, para vivir, para decidir, la vida no es fácil, pero vale la pena vivirla. Disfruta de cada texto y has que tu vida se encamine desde ahora, nunca es tarde para volver a empezar…
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