Casi desde que comuniqué la noticia de mi preñamiento, mi madre, Agüelacahorra, empezó a sugerirme, decirme, recordarme, insistirme, agobiarme con “deberíais ir preparando todas las cosas que necesitáis que igual se adelanta, mira tú eres ochomesina sin ir más lejos” y entonces esa sugerencia, insistencia, agobiodelinfierno (Love You Agüelacachorra) se transformó en estrés absoluto. Afortunadamente […]
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