MIS CALLES EN SOLEDAD.
Más de algunos ojos quedarán dormidos.
Quien sabe quizá los míos podrían ser.
Unos se tomaron a broma el coronavirus,
pero muchos unidos lo podemos vencer.
Y floreceremos después de la tormenta,
buscando juntos un nuevo sol cada día.
Mientras nuestra alma ésta sombra afrenta,
luego esparsiremos la nueva semilla.
Ésta pesadilla pronto pasará.
Morirá en las calles silenciosas.
Y la luz negra de ésta noche se apagará,
y contemplaremos mañanas preciosas.
Mis calles aún cantan en soledad,
pero mañana seré libre, mientras sueño,
el viento suspira solitario en libertad.
Esperemos. Dios dirá el tiempo es bueno.
®Ella es Poesía Eterna.
©Efraín Galdámez Nieto.
Reg.
El Salvador.
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