El otoño pasó llevándose sus colores naranjas, dorados y dio paso al blanco del invierno. Ese año hubo una gran nevada en el pueblo y en el centro montaron un parque de patinaje por el festival de invierno.
Mientras yo iba al trabajo por las tardes en la tienda de víveres, mi padre cantaba canciones dedicadas y tenía una actuación fija semanal en el parque.
Lo que yo no sabía era que mi padre había conocido a una chica mientras le cantaba una canción dedicada, y la invitó al parque de patina
All rights reserved