Un sauce llorón no oculta sus lágrimas, y la gente lejos de juzgarlo, admira su belleza. Llora a hoja viva, sin pudor; llora con la rama destapada, aunque lo vean; y llora con las raíces en un puño, aunque le duela. ¿Por qué en los humanos debería ser diferente?
Antes de que os adentréis entre las páginas os he de avisar: si buscáis un poemario al uso este libro no lo es. Aquí, desde el primer hasta el último poema cuento una historia, a la cual deberéis tomarle el pulso porque, aunque no esté escrita en primera persona yo también estoy, y estaré, en cada latido.
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