Esta semana dos calientes y calurosas entradas...
900ºC
¡Odio este calor! Si hace un rato estaba congelada, apenas podía gesticular, tenía la cara tensa, estirada, como si se me hubiera olvidado aclararme los restos de la mascarilla, la sonrisa petrificada y dos estalactitas colgando de los orificios de mi nariz, los pies helados ¡cómo echaba de menos mis calcetines de lana!
Y, de repente, este sofocón. Algo extraño debe de haber ocurrido, alguna avería en el aire acondicionado o lo han p
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