PRIMERA PARTE.
TRILOGÍA ENVIADOS.
En Antrum no existe la libertad.
Hay orden, hay reglas... sobrevivimos gracias a eso.
No tenemos autonomía, no podemos elegir, somos parte de un sistema ya dictaminado desde hace muchísimos años, pero eso está bien, así hemos vivido, así podemos continuar existiendo, y siempre hay que dar gracias por ello.
Toda nuestra vida ha sido de esa manera, así fuimos criados, no debemos desear nada ajeno, el desorden es muerte, aniquila todo a su paso, como la gente de la tierra, ellos son criaturas destructivas.
Y ahora que estamos en su mundo, todo se salió de control. Mis compañeros se vuelven locos, actúan como los terrícolas, matan, son egoístas y deciden por su propia cuenta. Ya no siguen el sistema.
Ellos nos están cambiando, nos muestran su lado primitivo, su forma de amar, su forma de pensar, nos están transformando.
Y eso es peligroso, nosotros debemos cumplir la misión que nos fue dada, si los terrícolas descubren nuestra existencia nos querrán eliminar, debemos encontrar al primer mensajero antes de que sea demasiado tarde.
Antes de que todo termine en desastre.
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0