(Dehesa)
1
Como candelabros en la niebla, o cuernas de ciervos triscando la primera humedad del día. En la aurora de rosados velos, con los primeros oros del día, todo —árboles, hierba, casas, pájaros—, quieto en el último aleteo del sueño, antes de encarar la luz –la batalla— del día. Dehesa en brumas, en silencios de amanecer.
2
La magia del sol, de sus rayos, cuando bajan delicados, tenues entre la niebla, o cuando hace brillar en los campos las banderas de la tierra: amarillas, verdes, r
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