Silencio... callan para escucharse,
les emociona el vacío que provoca
la necesidad de oír la voz del otro
y hacer feliz antes que ser.
Mientras él descansa, ella le mira,
a media tarde le despierta con besos,
dichoso abre despacito los ojos.
Pasean por un sendero de cielo,
paz y sosiego, reyes sin trono
en un reino hecho de ilusiones.
Hielo entre matorrales ocres.
Ricos de paz y felicidad
sólo por estar juntos, sin más.
Cervatillos perdidos al frío del ocaso,
y de nuevo, el calor
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