Tu voz, mil melodías, notas de gracia, dulce balada, declamando mis agonías. Tu mirada, surtidor de la bóveda astral, invaluable infinito, estrellándome el iris.
Cuerpo tuyo, germen de aguas oceánicas: colinas azuladas, ensoñación de mi espejo donde sé, todo el misterio ha de acontecer:
el terminal beso, mi último verso, la última delectación y desvarío, un solo clamor, acoplado deceso.
Contigo me iré yo -tu dicha- Conmigo, quedará lo mío -tú- Sin mí, te esfumarás, sin irte.
Habrá de sumar o
All rights reserved