<http://4.bp.blogspot.com/-80Lz7lx-hDw/TozPUtJyskI/AAAAAAAAAiQ/ai7ptf8SJD4/s1600/pantano.jpg>Vino el agua y la llevó
agarrada de la mano
por un cieno mantecoso
de camino hacia el ocaso.
Aviente la albahaca, madre,
por que pueda oler sus labios.
Nadie supo más de aquella
que arrancó un fangal de cuajo
de la entraña percutora
que bullía en mi sembrado.
Cierre la puerta, madre,
del amor a cal y canto.
Por las noches un clavel
eclosiona en mi regazo
y el sueño escupe su insulto
de esperanzas y sarga
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