DESPACITO
Ven a quererme temblando
la místicamente del pulso, ven
e incendia sin rabia a estos entresijos
con el aire de tu boca,
con pasión
con ternura
con furia
despacito, despacito, despacito, y…
poco a poco
a poquito,
ven.
Ven a quererme hoy,
ven hasta mí, tienta
con tu pulso y haz que tiemble
de sed y hambre por ti el mío,
despacito.
Despacito ven, a quererme
sin lastimar a la verde hierba
que nos crece,
humedecida en la alborada
de cada línea de mis verso
puente hacía ti, ven.
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