Perdóname la indecencia de pensarte por un instante después de tanto tiempo, pero es que esta noche he soñado contigo. Te confieso que al despertar se me ha pasado por la cabeza que quizá hayas estado pensando en mí, pero lo más probable es que andes detrás de otras faldas y ya no te acuerdes ni de que existo.
Perdóname la osadía de escuchar ahora esa canción con la que te escribí aquella carta de despedida, esa en la que con mil lágrimas en los ojos te conté todos mis sentimientos, esos que ha
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