Toda empresa o institución que aspire a liderar un mercado o área de actividad debe gozar de una confianza y credibilidad externas que marquen la diferencia respecto a sus competidores. Lo cual implica no sólo situarse a la cabeza de los jugadores del sector industrial específico en términos económicos, sino también participar activamente –online y offline-- en la continua redefinición y transformación de las reglas del juego y de los propios mercados.
Por ello, él éxito de una empresa que aspire a ser líder de su sector depende en gran medida de su habilidad para establecer vínculos con su ecosistema (formado por líderes empresariales, gubernamentales, académicos, analistas, consultores, referentes sociales, etc.) para, de ese modo, liderar el debate público, conformar los temas a tratar e, incluso, liderar el cambio.
Creative Commons Attribution Non-Commercial Share Alike 3.0