¡Hay tantas cosas que no comprendo en esta vida! Pero me centraré en las que sí comprendo.
Comprendo, por ejemplo, las ganas de Navidad. La Navidad con su fiesta y su música. La Navidad con su risa, comida y alcohol. Comprendo las ganas de frío y de nieve para arroparnos bajo las mantas, frente al brasero o la chimenea, con un libro, una peli, o chocolate caliente a la taza por compañeros. Comprendo las ganas de estar en familia, de ser mejor persona, de entregar mucho amor. No comprendo cómo n
All rights reserved