¡Dormir!…¡Tal vez soñar! Eso es lo que me dijiste, aquel día. Pero tú no tenías las dudas de Hamlet. Tú, te habías despedido con un “adiós, amor imposible” y yo, me quedé con la angustia de pensar que te amaba, pero no lo suficiente como para que la palabra amor me hiciera tomar decisiones definitivas. […]
All rights reserved