Todo deja cicatriz, cada monstruo que tenemos en nuestra vida, hiere, aprendemos y cicatriza. Primero lo repudiamos, no queriendo que estén cerca nuestra, que nos atormenten. Luego los abrazamos y lo aceptamos, son parte de nosotros, de nuestra esencia. Somos lo que somos gracias a esos monstruos que han vivido, viven y vivirán en nosotros. Vivimos dentro de un rol, creando uno diferente con cada persona que conoceos, por miedo a exponernos. Máscaras… Vivimos escondidos tras una o varias, presos de una sociedad de opinión, temerosos del que dirán. Todos tenemos miedo, pero pocos son los valientes que luchan por mostrarse y dar su opinión. Pero cuando surgen problemas, más te retraes y menos muestras de ti mismo de cara al público.
All rights reserved