Cuando Julián G.M., vecino de Jerez de la Frontera, fue a visitar a su novia Mariela L.H. al hospital donde se recuperaba de la operación para recuperar la vista a que se había sometido, poco pensaba lo que estaba a punto de ocurrir.
La operación había sido todo un éxito. La mujer había recuperado casi el 90% de visión en ambos ojos aplicándole las últimas técnicas conocidas en el campo de la cirugía ocular, pero en cuanto vio a su novio, rompió a llorar y pidió al muchacho que se fuera, que er
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