Obviamente no hay nadie perfecto! Todos tenemos algo, siempre, por mejorar! Pero un primer y necesario paso es reconocer la imperfección, es decir, la vulnerabilidad, el miedo, los puntos débiles, las contradicciones, la incertidumbre... Para poder aceptar y afirmar esto, solo debemos dejar aparcado nuestro Ego autocomplaciente, lo que no siempre es fácil ni cómodo, sobre todo frente a los demás! Aceptar la imperfección con humildad es estar dispuesto a cambiar, a mejorar, siempre y cuando no no
All rights reserved