Porque yo sé que vendrá, aún mas ahora, cuando la realidad en si misma deja de cobrar sentido alguno, cuando no me quede más que un misero aliento para continuar, cuando tan solo quede la esperanza y la llama, una llama que no se apague, que consuma por dentro, que crea en su llegada.
Ya lo dijeron los "iluminados", aquellos que habían experimentado su presencia, que aparece en esos momentos donde hasta un golpe te parece parte de buena fortuna y pareces encontrarte día a día frente a un acantil
All rights reserved