•• QUIEN ABRE MIS HERIDAS NO PUEDE CERRARLAS ••
.
. "Si cambiara...
Si entendiera lo que siento.
Quizá si pudiese comprender como me encuentro, si lo viese.
Si viese cuanto sufro o cuanto lloro por lo que me hace sentir. Por como me quedo cuando me ignora, o me hace esos desplantes suyos... o tal vez cuando muestra esos celos enfermizos... o quizá si se diera cuenta de que solo necesito una llamada..."
.
.
¿Te suena?
A mí demasiado. Como mujer y como terapeuta.
.
.
A menudo me preguntan (yo misma me lo pregunté) si "resolviendo mis problemas" podría quedarme en el "sitio emocional que estoy" para que la otra persona entienda "qué me hace " y cambie.
.
.
Este entramado es tan complejo que es imposible simplificar.
Cuando elegimos lo hacemos desde quienes somos o fuimos , no desde la consciencia presente de quienes somos AHORA. Intentamos repararnos como juguetes rotos esperando que la otra persona nos entienda y valide como si fuésemos nuevas piezas recién llegadas al mundo. Y se nos escapa que el malestar que gestionamos en presente también tiene que ver con esa persona. Porque no hay invasor sin invadida, agresor sin sumisa, celosa sin seductor... y así hasta el final.
.
.
No.
No puedo pretender que alguien que despierta todas esas heridas que yo
ya llevaba sea quien las sane porque con total probabilidad ya se ha convertido en parte de ellas. ®️ - Cristina Muñoz
safecreative
All rights reserved