¡Buenas salenas, estimadísimos cronopios! Escribo esto en un esfuerzo denodado por comenzar a cumplir uno de mis propósitos de Año Nuevo, que es publicar como corresponde (lo cual me obliga a escribir más). Vuelvo al reto de las cinco líneas , de mi colega Adella Brac, por cuarto año consecutivo.
En verdad, la biblioteca era extraordinaria. El joven Álvar recorría los pasillos, extasiado ante aquella riqueza, que ahora constituía su herencia. Al llegar a la sección ocultismo, tomó el volumen qu
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