Y qué le voy a hacer si tengo alma de marinero,
y navego de puerto en puerto,
amante del mar y la libertad.
Y qué le voy a hacer si no me enamoro,
si no encuentro buen cobijo,
ni lugar que me fascine
como para querer atracar.
Qué culpa tengo yo si no hay tierra de valores,
sinceros y verdaderos amores
ni tesoros que robar.
Porque abundan los estafadores,
los hombres de corazón pobre,
vulgares e incompetentes
que jamás me atraparán.
Y por eso yo navego
de un lugar a otro,
cielo ar
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